Siempre se ha dicho que los proyectos son la unidad operativa que permite generar el desarrollo de una región, país, etc., sin embargo la palabra proyecto es aplicada a un contexto muy amplio y sus acepciones igual son variadas. Es un término que genera mucha confusión y generalmente distintos interlocutores lo interpretan de manera disímil, aunque estén supuestamente hablando del mismo tema. Es por ello que al tocar el tema de la formulación y evaluación de proyectos, muchos asocien dicha técnica con proyectos de investigación, con gestión de proyectos, y hasta métodos de enseñanza aprendizaje.

Introducción

Cuando Julio Cesar cruzo el rio Rubicón, límite entre Italia y la Galia Cisalpina, la cual era la provincia que el Senado romano le había asignado, según Suetonio (Historiador y biógrafo romano 70 dc a 126 dc), este se rebeló contra la autoridad del Senado y dio comienzo a la larga guerra civil contra Pompeyo y los Optimates. Al cruzar dicho rio pronuncio su famosa frase “Alea Iacta est”; o sea “los dados han sido tirados”. En ese caso la suerte ya estaba tirada (iacta est), pero ¿Qué pasa antes de que la acción de ejecute? Pues está en proyecto, o sea en planes o intenciones, es decir pro iectus, del latín Pro (adelante) e iacere (tirar, lanzar). De ahí las palabras proyectar, proyectil, proyector; etc.
Durante años de experiencia profesional en la praxis empresarial y en la docencia universitaria, una constante con la que uno debe lidiar, es la confusión que genera el término proyecto. Son tan variadas las interpretaciones, que al escucharlo cada quien lo contextualiza según su apreciación. Ya sea en una sala de conferencias, en el aula de clase, en una charla informal etc., al mencionar el termino proyecto la respuesta de cualquier otro interlocutor tiende a enmarcarse en un contexto diferente al mencionado por el interlocutor inicial.
La intención de este escrito no es la de realizar una riguroso análisis etimológico de la palabra proyecto, sino realizar una diferenciación de las diferentes acepciones que tiene el termino al ser empleado en el argot administrativo-económico, más específicamente cuando se habla de la técnica de formulación y evaluación de proyectos de inversión.

1. Una aproximación a la definición del término PROYECTO

El termino proyecto es polisémico, y por sus muchas acepciones  tiende a ser ambiguo y aunque bien utilizado posiblemente, muchas  veces es situado e interpretado en un contexto diferente al que se  pretende presentar. Como se había mencionado proyecto (del lat. proiectus) es un término con diferentes significados. Siguiendo a la  Real Academia Española:
  • Adj. (Geometría). Representado en perspectiva.
  • m. Planta y disposición que se forma para la realización de un tratado, o para la ejecución de algo de importancia.
  • m. Designio o pensamiento de ejecutar algo.
  • m. Conjunto de escritos, cálculos y dibujos que se hacen para dar idea de cómo ha de ser y lo que ha de costar una obra de arquitectura o de ingeniería.
  • m. Primer esquema o plan de cualquier trabajo que se hace a veces como prueba antes de darle la forma definitiva.

El Project management Institute define proyecto como “un esfuerzo temporal emprendido para crear un producto o un servicio. Así el resultado final buscado puede diferir con la misión de la organización que la emprende, ya que el proyecto tiene determinado específicamente un plazo y el esfuerzo es temporal” (MURCIA MURCIA, 2009).

El tratadista colombiano Marcial Córdoba Padilla define proyecto como “un conjunto de ideas, datos, cálculos y documentos explicativos integrados en forma metodológica, que marca las pautas a seguir tanto en realización como en costos y beneficios, que de determinada obra o tarea habrán de obtenerse y son analizados, para así fundamentar la toma de decisiones acerca de su aceptación o rechazo (CORDOBA PADILLA, 2006).

Según la Guía de los Fundamentos de la Dirección de Proyectos  (Guía del PMBOK®), “Un proyecto es un esfuerzo temporal que se lleva a cabo para crear un producto, servicio o resultado único” (Inc., 2004). Temporal quiere decir que cada proyecto tiene un comienzo y  un término definitivos. Único quiere decir que el producto o servicio es distintivamente diferente de todos los demás productos o servicios.

En el área educativa uno de los métodos de enseñanza es el denominado aprendizaje orientado a proyectos. Para Barriga Arceo  en  este método de enseñanza-aprendizaje los estudiantes llevan a cabo la realización de un proyecto en un tiempo determinado para resolver un problema o abordar una tarea mediante la planificación, diseño y realización de una serie de actividades, y todo ello a partir del desarrollo y aplicación de aprendizajes adquiridos y del uso efectivo de recursos (BARRIGA A, 2010).

Como se puede apreciar claramente, las anteriores definiciones no podrían aplicarse en su totalidad dada al término proyecto en el campo educativo, ya que un proyecto educativo podría estar enfocado a descubrir el mecanismo de crecimiento de una planta, por lo tanto no hay consideraciones económicas, costo-beneficio, como en un proyecto de inversión.

Son muchos los tratadistas y entidades que han definido el término proyecto. Algunas particulares, otras más generales, sin embargo una de las la definiciones que mejor precisa su significado es la de Nassir Sapag, la cual dice que “un proyecto es la búsqueda de una solución inteligente al planteamiento de un problema, que tiende a resolver entre tantas una necesidad humana”  (SAPAG, 2007). Esta definición abarca cualquier tipo de iniciativa que se planee llevar a cabo. Cualquier trabajo que se realice implica necesariamente llevar a cabo operaciones o proyectos, aunque los dos pueden superponerse. Las operaciones y los proyectos tienen muchas características en común: por ejemplo, son:

  • Ejecutados por personas.
  • Restringidos por recursos limitados.
  • Planificados, ejecutados y controlados.

A menudo, se implementan proyectos como una forma de lograr el plan estratégico de una organización, cumplir con los objetivos de un  contenido programático en una institución educativa, crear un nuevo negocio, realizar una investigación, etc. La principal diferencia entre  las operaciones y los proyectos, radica en el hecho de que las operaciones son continuas y repetitivas, mientras que los proyectos son temporales y únicos. Generalizando, los proyectos son una forma de responder a aquellas solicitudes que no se pueden abordar dentro de los límites operacionales normales de una organización o un individuo.

2. El termino PROYECTO en el argot Económico-Administrativo

Hasta el momento, se ha establecido que todo proyecto es la búsqueda de una solución inteligente al planteamiento de un problema, que tiende a resolver entre tantas una necesidad humana, sin embargo, también se debe cumplir con la condición de que este, sea temporal y único. Dentro de dicha definición caben entonces todo tipo de proyectos, ya sean proyectos de investigación, proyectos de vida, proyectos de inversión, proyectos educativos, etc.

Ahora, ¿pero que es un proyecto de inversión? Gabriel Bacca Urbina, presenta una clara definición: “Es un plan, que si se le asigna determinado monto de capital y se le proporcionan insumos de varios tipos, producirá un bien o un servicio, útil al ser humano o a la sociedad” (Gabriel, 2010). Esta definición está mucho más ligada al ámbito económico-administrativo, teniendo en cuenta que se involucran variables como capital, insumos, producción de bienes o servicios. Así, los proyectos de inversión abarcarían proyectos sociales, económicos, agropecuarios, industriales, servicios, comerciales, de infraestructura, etc. (ver figura N°1).

La selección preliminar de ideas de negocio se puede concebir como un proceso de dos fases: En la primera fase, las ideas de negocios se eliminan sobre la base de sirve/no sirve.

La segunda fase consiste en efectuar una calificación comparativa  de  las ideas de negocios que pasaron la primera fase. Los factores que se califican son: Mercadeo actual, crecimiento potencial del mercado, costos y riesgos. Para que una idea de negocios pueda conducir al éxito, debe cumplir las siguientes cuatro condiciones: Un mercado actual adecuado, un crecimiento potencial del mercado pronosticado, costos competitivos de producción y distribución y bajos riesgos en factores relacionados con la demanda, el precio y los costos. Ahora bien, los proyectos de inversión, se realizan persiguiendo dos objetivos básicos. El primero es la  creación de un nuevo negocio y el segundo es la realización de un proyecto de  modernización, el cual se lleva a cabo en empresas u organizaciones en funcionamiento o en marcha. Un proyecto de modernización puede pretender la externalización de procesos (Outsourcing), la internalización de servicios o productos proveídos por empresas externas, el reemplazo de activos, la ampliación de los niveles de operación y por ultimo proyectos de abandono de líneas de productos.

Independientemente de la finalidad u objeto de la inversión, todo proyecto tiene un ciclo de vida o etapas o fases mediante las cuales se desarrolla. Estas fases son: Concepción de la idea, Pre-inversión, Inversión, y operación (ver figura N°2).

La idea de proyecto debe ser elaborada en un estudio más detallado. En esta etapa no se puede pensar en la formulación de un estudio de factibilidad técnico – económica que permita tomar una decisión  definitiva respecto al proyecto, debido a su alto costo y a la gran cantidad de tiempo que consume. Es por eso que antes de asignar los recursos para un estudio de factibilidad, se debe hacer una evaluación preliminar de la idea del proyecto en un estudio de perfil y posteriormente un estudio de pre-factibilidad o anteproyecto preliminar. Las fases de perfil, pre-factibilidad y factibilidad se desarrollan durante la etapa de Pre-inversión. Las diferentes fases de la etapa de pre-inversión se pueden observar en la figura N° 3.
La etapa de Inversión se inicia con el establecimiento de la organización que se encargará de realizar el proyecto, la cual puede desarrollar la ejecución directamente o contratar los servicios de consultoría y construcción; diseñar, adquirir y poner en operación maquinaria, equipos, estructuras y materiales; establecer la organización inicial que manejará el proyecto en su fase operacional. Para la organización de esta fase, el término proyecto tiene un carácter técnico-financiero. En esta etapa se desarrollan las fases de Solicitud de autorizaciones y financiamiento y la ejecución (ver figura N° 4).
La fase operacional comienza cuando por primera vez sale hacia el mercado el bien o servicio. Generalmente esta fase de operación y producción es la que tiene mayor duración y corresponde al periodo en el que se espera que el proyecto genere los flujos de efectivo neto que permitan recuperar el capital invertido.

3. La formulación, preparación y evaluación de proyectos de inversión

Cada vez que alguien toma la decisión de satisfacer una necesidad humana, en la que sea necesario involucrar capital, insumos, producción de bienes o servicios, será necesario invertir. Y para  determinar si la idea que pretende satisfacer esa necesidad humana es viable desde el punto de vista económico financiero, teniendo en cuenta variables comerciales, técnicas, legales, operativas, y  ambientales, es imprescindible utilizar la técnica de formulación y  evaluación de proyectos.

La formulación, preparación y evaluación de proyectos de inversión  según Nassir Sapag1, “es una técnica que busca recopilar, crear y analizar, de manera sistemática, un conjunto de antecedentes económicos, que permitan juzgar cualitativa y cuantitativamente las ventajas de asignar recursos a una eventual iniciativa de negocio” (SAPAG, 2007).

Básicamente la formulación de proyectos comprende la recolección de información referente al mercado, condiciones técnicas, económicas, legales, financieras, ambientales, etc., que permitan acumular antecedentes económicos financieros, para que luego en una etapa denominada preparación de proyectos, toda esa información se organice y se realicen los flujos de caja, según la finalidad del estudio (flujo de caja del proyecto, del inversionista, capacidad de pago). Una vez hecha la formulación y preparación de los antecedentes económico-financieros se realiza la evaluación del proyecto, en la que se calcula la rentabilidad, el riesgo y la sensibilidad del proyecto evaluado, con el fin de establecer si es viable o no asignar unos recursos a determinada iniciativa o emprendimiento de negocio (ver figura N° 5).

La formulación, preparación y evaluación de proyectos se emplea en  las fases de perfil, pre-factibilidad y factibilidad. En otras palabras esta técnica solo es aplicable a la etapa de pre-inversión de un proyecto, ya que la técnica como tal, cumple su fin al momento de ofrecerle al inversionista la información necesaria para que basado en su buen juicio y experiencia, este tome la decisión de invertir o no en un eventual emprendimiento, teniendo en cuenta a su vez, que si el resultado de formular, preparar y evaluar el proyecto fue que este, le generaba  valor al inversionista, considerando que los flujos de caja descontados demostraban un rendimiento superior a la tasa de oportunidad empleada para medir las bondades del proyecto, este debería ser aceptado.

Cabe anotar que la formulación, preparación y evaluación de proyectos presenta diferencias cuando es aplicada al sector privado (proyectos económicos con ánimo de lucro), a cuando es aplicada a proyectos  sociales (sin ánimo de lucro y generalmente financiados por el estado,  ONGS, empresas de economía mixta y en algunos casos el sector privado).

Mientras que los proyectos económicos son evaluados teniendo en  cuenta primordialmente variables económico financieras, esperando una mayor rentabilidad sobre lo invertido, o generando mayor valor agregado para el inversionista, para los proyectos sociales es mucho más importante el beneficio que la sociedad recibirá al llevar a cabo el proyecto. Beneficio que en la gran mayoría de los casos no corresponde a variables económico – financieras. Para ello los proyectos sociales usan lo que se denomina precios sombra o precios económicos.

Para proyectos públicos o proyectos de desarrollo financiados por el gobierno, esta de boga realizar la formulación, preparación y evaluación de proyectos y posteriormente emplear la metodología de Marco lógico. El uso de la MML tiene su origen en el desarrollo de técnicas de administración por objetivos en la década de 1960. A principios de los años 70, la U.S. Agency for International Development – USAID (Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) comenzó formalmente a utilizar la MML en la planificación de sus proyectos (ILPES, 2004).

La Metodología de Marco Lógico es una herramienta para facilitar el  proceso de conceptualización, diseño, ejecución y evaluación de proyectos. Su énfasis está centrado en la orientación por objetivos, la orientación hacia grupos beneficiarios y el facilitar la participación y la comunicación entre las partes interesadas (Edgar, 2005).

Puede utilizarse en todas las etapas del proyecto: En la identificación y valoración de actividades que encajen en el marco de los programas país, en la preparación del diseño de los proyectos de manera sistemática y lógica, en la valoración del diseño de los proyectos, en la implementación de los proyectos aprobados y en el monitoreo, revisión y evaluación del progreso y desempeño de los proyectos.

Sin embargo, la MML no es autosuficiente2. No soluciona por sí sola  todos los problemas de la gerencia ni garantiza el éxito del proyecto. Así por ejemplo, la MML no sirve para evaluar ex-ante la conveniencia socioeconómica ni la viabilidad financiera de un proyecto. Tampoco es suficiente su uso para garantizar una buena programación de la ejecución del proyecto o un efectivo y eficiente control de la ejecución. Por ello es necesario recurrir a otras herramientas y a técnicas complementarias para saber si el proyecto es conveniente para el país (evaluación social) y para la institución que lo emprende (evaluación privada). Tampoco asegura que el proyecto contará con el apoyo de la comunidad y de las autoridades involucradas, ni basta para administrar eficiente y efectivamente su ejecución. Por ello la MML suele emplearse en conjunto con otros métodos, técnicas y herramientas en metodologías de formulación y gestión de proyectos (ILPES, 2004).

Un aspecto a tener en cuenta y que se refiere al termino factibilidad, es que muchas veces es mal interpretado en la formulación y evaluación de proyectos, y se toma como sinónimo de viabilidad, conveniencia o rentabilidad. La factibilidad en un proyecto se refiere al estudio más completo o de mayor profundidad de la etapa de preinversion. No tiene nada que ver con la viabilidad del proyecto, ya que en un estudio de viabilidad, se puede llegar a la conclusión de que el proyecto analizado era inviable para el inversionista que lo quería llevar a cabo (Ver figura N° 6).

Un aspecto a tener en cuenta y que se refiere al termino factibilidad,  es que muchas veces es mal interpretado en la formulación y evaluación de proyectos, y se toma como sinónimo de viabilidad, conveniencia o rentabilidad. La factibilidad en un proyecto se refiere al estudio más completo o de mayor profundidad de la etapa de preinversion. No tiene nada que ver con la viabilidad del proyecto, ya que en un estudio de viabilidad, se puede llegar a la conclusión de que el proyecto analizado era inviable para el inversionista que lo quería llevar a cabo.

4.    La Gestión o Dirección de PROYECTOS

La dirección de proyectos es la aplicación de conocimientos,  habilidades, herramientas y técnicas a las actividades de un proyecto para satisfacer los requisitos del proyecto. La dirección de proyectos se logra mediante la aplicación e integración de los procesos de dirección de proyectos de inicio, planificación, ejecución, seguimiento y control,  y cierre. El director del proyecto es la persona responsable de alcanzar los objetivos del proyecto (Inc., 2004). La dirección de un proyecto incluye: Identificar los requisitos, establecer unos objetivos claros y posibles de realizar, equilibrar las demandas concurrentes de calidad, alcance, tiempo y costes y adaptar las especificaciones, los planes y el enfoque a las diversas inquietudes y expectativas de los diferentes interesados.

La gestión o dirección de proyectos se lleva a cabo durante la etapa de inversión del proyecto, realizando actividades como: la solicitud de autorizaciones, la búsqueda de financiamiento y la ejecución de las diferentes acciones que permitan a la empresa o proyecto generar las mejores condiciones para empezar a funcionar, según lo planeado en la etapa de preinversion. Las distintas áreas de conocimiento de la gestión de proyectos, según el Project Management Institute se presentan en la figura N° 7 (Inc., 2004).

5. Jerarquización de la formulación y evaluación de proyectos y la gestión de proyectos.

Es claro hasta el momento que la formulación, preparación y evaluación de proyectos y la gestión o dirección de proyectos, son herramientas empleadas para poder reunir información económico-financiera que permita determinar la viabilidad de llevar a cabo una iniciativa de negocio y como instrumento de administración para la correcta ejecución y  materialización de la idea proyectada. La formulación, preparación y evaluación se emplea en la etapa de pre-inversión de un proyecto de inversión; entiéndase bien, en proyectos de inversión, por lo tanto no se emplea en proyectos de investigación, métodos de enseñanza aprendizaje, proyectos de grado, etc., a menos que como resultado de la investigación, proyecto de grado, etc., se llegue a la conclusión que para cumplir con los objetivos de la misma se tenga que realizar un proyecto de inversión, ya sea para la creación de una nueva empresa o la modernización de una ya existente (ver figura N° 8).
Entre tanto la gerencia de proyectos o dirección de proyectos, es llevada a cabo en la etapa de inversión, ya que plantea la manera de cómo administrar los recursos con los que se va a contar para poder materializar la idea evaluada en la etapa de formulación, preparación y evaluación de proyectos, si esta llegara a arrojar como resultado, que la iniciativa o emprendimiento estudiado, era viable de ser llevado a cabo, ya que era rentable o conveniente para el inversionista dada su tasa de oportunidad, costo de capital o tasa de descuento (ver figura N° 9).

Por lo tanto la formulación, preparación y evaluación de proyectos, y la gestión de proyectos, se utilizan en distintas etapas del ciclo de vida de un proyecto. Con la primera es que se logra determinar si una idea de negocio es viable de ser llevada a cabo. Si es así, y se toma la decisión de materializar dicho proyecto, es que se pasa a la etapa de inversión, donde se acude a la gestión de proyectos para administrar de forma eficiente la ejecución del proyecto.

En el cuadro N° 1 se presenta un breve resumen de las diferentes etapas de un proyecto de inversión, sus sub-etapas y las técnicas empleadas para desarrollar el proyecto en cada una de ellas.

Conclusiones

El termino proyecto es empleado en muchos contextos y su interpretación depende en gran medida del significado que le da cada interlocutor. Esto radica en la ambigüedad que el termino refleja al no estar acompañado de un adjetivo que con certeza clarifique a qué tipo de proyecto se está refiriendo.

En el argot económico-administrativo la ambigüedad del término proyecto también se presenta con frecuencia. Es fácil que al pronunciarlo, muchos piensen inmediatamente en un proyecto de investigación, un proyecto de grado, aprendizaje basado en proyectos, proyecto de vida, etc. Aun, si es interpretado como un proyecto de inversión, no se tiene claridad de las diferentes etapas que se desarrollan para llevarlo a cabo, confundiendo la técnica de la formulación y evaluación de proyectos, con la de gestión de proyectos de inversión.

Los proyectos de inversión cumplen un ciclo de vida determinado por distintas etapas. Todo proyecto de inversión inicia con la concepción de una idea cuya intención es la de llevar a cabo algún emprendimiento de negocio, ya sea para crear una nueva empresa o modernizar alguna ya existente.

Posteriormente se desarrolla la etapa de pre-inversión, en la que se realizan los estudios de perfil, pre-factibilidad y factibilidad, siendo uno más complejo que el otro según se avanza en los mismos. Para la realización de dichos estudios se emplea la técnica de carácter económico-financiera denominada formulación, preparación y evaluación de proyectos.

La formulación, preparación y evaluación de proyectos, se emplea para recolectar información o antecedentes económicos de la idea o iniciativa de emprendimiento a desarrollar, con el fin de evaluar su viabilidad comercial, técnica, legal, ambiental, económica, financiera, etc., para luego mediante la aplicación de indicadores financieros establecer la conveniencia de implementarlos posteriormente en una etapa de inversión. La conveniencia o no del proyecto de inversión dependerá de las distintas variables analizadas y de la tasa de oportunidad del inversionista que evalúa el proyecto.

Si un proyecto de inversión pasa su etapa de pre-inversión y fue declarado como conveniente para el inversionista que lo evaluó, se inicia una nueva etapa denominada inversión, en la que se solicitan autorizaciones para el funcionamiento del nuevo negocio, se gestiona la financiación del mismo, y se ejecutan las obras necesarias para que  el proyecto pueda iniciar operaciones. Durante esta etapa se emplea la técnica denominada gestión o dirección de proyectos.

Por último, cuando un proyecto ya se encuentra listo para funcionar, se inicia la etapa de operación, en la que se lleva a cabo la producción y comercialización de los bienes o servicios con los que se pretende satisfacer una necesidad humana.

CITAS BIBLIOGRÁFICAS

Nassir Sapag (2007), propone que la técnica se denomine formulación, preparación y evaluación de proyectos de inversión, ya que la misma se de- sarrolla en tres etapas. La primera llamada de formulación, es donde se recolecta toda la información necesaria referente a las inversiones, beneficios y costos que se generaran con la puesta en marcha de la idea analizada. Una segunda etapa llamada preparación, en la cual se elaboran los flujos de caja del proyecto, del inversionista, del banco (capacidad de pago) y el análisis incremental. Por último la etapa de evaluación, en la que se analiza la rentabilidad del proyecto y el riesgo implícito en estas iniciativas.

2 La MML no es autosuficiente como herramienta de gestión de proyectos. Así, antes de poder preparar la MML de un proyecto es indispensable realizar un trabajo previo de formulación, preparación y evaluación de la iniciativa, para lo cual existen numerosas metodologías.

Bibliografía

  • BARRIGA A, F. H. (2010). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo. Una interpretacion constructivista. Mexico: Mc Graw Hill.
  • CORDOBA PADILLA, M. (2006). Formulacion y Evaluacion de proyectos. Bogota: Ecoe Ediciones.
  • Edgar, O. (2005). Metodologia del marco logico para la pla- nificacion, el seguimiento y la evaluacion de proyectos y pro- gramas. Santiago de Chile: Cepal.
  • Gabriel, B. U. (2010). Evaluacion de proyectos. Mexico: Mc Graw Hill.
  • ILPES. (2004). Metodologia del Marco Logico. Santiago de Chile: ILPES.
  • Inc., P. (2004). Guía de los Fundamentos de la Dirección de Proyectos (Guía del PMBOK®). Pensylvania: Project Mana- gement Institute Inc.
  • MURCIA MURCIA, J. D. (2009). Proyectos, Formulacion y criterios de evaluacion. Bogota: Alfaomega.
  • SAPAG, N. C. (2007). Proyectos de Inversion, Formulacion y Evaluacion. Mexico: Pearson-Prentice Hall.

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